¿Cómo liquidar un negocio por jubilación?

Después de toda una vida trabajando, por fin llega el momento de retiro. Si jubilarse es el sueño dorado de cualquier trabajador por cuenta ajena, lo es todavía más en el caso de los autónomos. Estos deben dedicar sus últimos meses en activo a tomar decisiones sobre su actividad. Si nadie va a continuarla, habrá que proceder a liquidar un negocio por jubilación.

¿Qué es la liquidación de un negocio?

Liquidar un negocio, ya sea por jubilación o por otro motivo, implica poner fin a la actividad de manera definitiva. Es habitual que las empresas tengan deudas pendientes de abonar, créditos pendientes de cobrar, empleados, contratos de seguro en vigor, etc. Un conjunto de derechos y obligaciones a los que habrá que poner fin de manera ordenada.

Eso es justo lo que se va a hacer a lo largo del proceso de liquidación. Asegurarse de que todos los compromisos asumidos por la empresa (laborales y no laborales) quedan cerrados.

Tratándose de un autónomo que va a jubilarse de forma total, es importante que la liquidación de un negocio por jubilación se haga a la vez que se va tramitando el acceso a la pensión. Esta es la mejor manera de evitar incompatibilidades de cara a la Seguridad Social.

Tramitar el despido de los empleados

El Estatuto de los Trabajadores habilita al empresario que va a jubilarse a despedir a sus empleados amparándose en causas objetivas, con condiciones más favorables para el empleador que en otros supuestos de extinción de la relación laboral.

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Lo que debe hacer el empresario es comunicar por escrito su decisión a sus trabajadores, especificando expresamente que la causa del despido es el cierre del negocio por jubilación. La indemnización en este caso será de un mes de salario bruto, no debiendo tributar al IRPF esta cantidad. 

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Si algún trabajador impugna este tipo de despido, entonces se intentará un acuerdo a través del servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación. En caso de que no haya acuerdo, la tramitación de la indemnización se hará en vía judicial.

Vender o traspasar los bienes de la empresa al liquidar un negocio por jubilación

La empresa puede tener más o menos bienes: un inmueble, maquinaria, mobiliario, material de oficina… Lo más recomendable en estos casos es deshacerse de todos los bienes de la misma, puesto que es una buena manera de obtener una liquidez que va a resultar muy necesaria, tal y como luego veremos.

Cada vez más empresas están dispuestas a comprar bienes de segunda mano para su actividad, así que no suele resultar demasiado complicado encontrar compradores. La clave está en publicitar lo máximo posible la venta, ya sea en canales especializados o en apps de segunda mano. Por otro lado, también hay empresas que se dedican a comprar los bienes de negocios en liquidación.

Pagar todas las deudas

Liquidar un negocio por jubilación implica que hay que pagar todas las deudas pendientes, dando prioridad a aquellas con respecto a la cuales el acreedor sea una Administración Pública. De hecho, si el autónomo tiene deudas pendientes con la Seguridad Social, no podrá acceder a su pensión de jubilación hasta que no las abone.

Precisamente por ello, es tan importante vender los bienes de la empresa, porque es una muy buena alternativa para obtener liquidez que puede emplearse en el pago de las deudas: contraídas con las Administraciones Públicas, con los trabajadores, con el banco, con proveedores, etc.

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Dar de baja a la persona jurídica

Si se ha estado operando en el mercado a través de una persona jurídica o entidad mercantil, una vez liquidado el negocio habrá que cursar la correspondiente baja en el Registro Mercantil. Así se pone fin a obligaciones como la de tener que presentar anualmente las cuentas.

Comunicación de la situación a la Seguridad Social

Una vez cumplimentados todos los trámites para liquidar un negocio por jubilación, lo único que le queda por hacer al emprendedor es comunicar a la Seguridad Social su decisión de retirarse de la vida activa.

Esta examinará la petición y, si todo está en orden, reconocerá la condición de jubilado del interesado y comenzará a abonarle la prestación por jubilación que le corresponda.

Otras alternativas

Si estás al frente de un negocio que funciona y deseas jubilarte, pero no que la actividad empresarial finalice, puedes plantearte traspasarlo a algún familiar o a un tercero. Incluso puede que tus trabajadores estén interesados en quedarse con él. En cualquiera de estos casos, asegúrate de hacer todos los trámites de transmisión de la titularidad del negocio antes de retirarte de la vida laboral.

Liquidar un negocio por jubilación es un trámite que puede durar algunos meses y durante el que el interesado va a tener sentimientos encontrados, porque desea retirarse y estar tranquilo, pero también es normal que sienta pena por dejar atrás su etapa de emprendedor. Mientras llega ese momento, ¿por qué no contar con la máxima seguridad para ejercer tu actividad? ¡Pregúntanos cómo podemos ayudarte!

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