¿Cuáles son los impuestos que debe pagar una PYME?

Los impuestos de las pymes pueden convertirse en un quebradero de cabeza para estos negocios si a la hora de hacer el presupuesto anual no se han tenido en cuenta las obligaciones con el Fisco. Es por ello, que resulta tan importante estar al tanto de cuáles son las obligaciones fiscales que tienen las pequeñas y medianas empresas.

Tributación de las pymes

En España, las pequeñas y medianas empresas conforman la mayor parte del tejido empresarial. De hecho, representan el 99% del tejido productivo y generan más del 66% del empleo en todo el país. Además, son responsables de algo más de la mitad de las importaciones y las exportaciones.

Este tipo de empresas contribuyen de forma muy importante a la economía del país a la hora de generar riqueza y empleo, pero también cuando se trata de tributar. Se estima que su carga tributaria real está cerca del 47% de sus ingresos anuales. Carga que deben afrontar a través del pago de diferentes tributos.

Principales impuestos de las pymes

Impuesto de Sociedades

Igual que el IRPF grava las rentas obtenidas por las personas físicas, el Impuesto de Sociedades (IS) grava las rentas que obtienen las personas jurídicas, con un tipo de gravamen general del 25% sobre sus beneficios. Y sobre el que luego se pueden aplicar diferentes deducciones en función de los gastos asociados al ejercicio de la actividad.

La regulación establece tipos impositivos más bajos que el general, aplicables solo en casos concretos, y siempre con la finalidad de promover la creación de pequeñas y medianas empresas. Son los siguientes:

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  • 15% en las sociedades de nueva creación. Se aplica durante los dos primeros años de su existencia.
  • 10% para entidades u organizaciones que no persiguen fines lucrativos.
  • 4% para las sociedades que tienen su sede en las Islas Canarias.
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El impuesto se abona en varios momentos del año. Con carácter general hay que presentar el modelo 200 entre los días 1 y 25 de julio de cada año. Esta obligación debe cumplirse aunque no se haya desarrollado actividad o si no se han obtenido ingresos. Además, las pymes tienen que presentar el modelo 202 en los meses de abril, octubre y diciembre de cada año, si han obtenido resultados positivos en el modelo 200 del año anterior.

Impuesto sobre Actividades Económicas

El conocido como IAE es otro de los impuestos de las pymes que estas deben tener muy presentes cuando se trata de gestionar sus recursos económicos. Se aplica a todas aquellas personas físicas y jurídicas que llevan a cabo actividades económicas, y el porcentaje a pagar varía en función tanto de la actividad ejercida como del epígrafe en el que la empresa está dada de alta.

La regla general es que están exentas del pago del Impuesto sobre Actividades Económicas aquellas entidades cuyos beneficios no superen el millón de euros durante el ejercicio fiscal, y también las que hayan comenzado su actividad en los dos años anteriores.

Impuesto sobre el Valor Añadido

El IVA es un impuesto que todas las pequeñas y medianas empresas tienen que conocer y saber gestionar. Porque algunas veces van a tener que repercutirlo y otras deberán soportarlo.

El tipo general de IVA es del 21%, existiendo además un tipo reducido del 10% y otro superreducido del 4%. El tipo general grava la gran mayoría de productos y servicios, y es el que se utiliza en las relaciones comerciales con más asiduidad. 

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Si entregan productos o prestan servicios sujetos al Impuesto sobre el Valor Añadido, las pymes deben repercutir dicho impuesto en las facturas que emitan a sus clientes. Luego, trimestralmente, presentarán su autoliquidación de IVA e ingresarán en Hacienda las cantidades que correspondan. Las empresas también son consumidoras de productos y servicios por los que tienen que pagar IVA, pero se lo pueden desgravar. 

La autoliquidación trimestral de IVA contendrá el IVA repercutido por la empresa (el que ha reflejado en las facturas emitidas a sus clientes) y el IVA soportado (el que consta en las facturas que la empresa ha tenido que abonar). Al restar el IVA soportado al repercutido, se obtiene la cuota que la pyme debe pagarle a Hacienda.

¿Cómo se puede reducir el importe de los impuestos de las pymes?

La clave está en conocer y aplicar correctamente las deducciones a las que las empresas tienen derecho. Estas deducciones van a minorar la cuota a pagar.

Por ejemplo, en el Impuesto de Sociedades, la cuota a pagar puede reducirse si se contrata a jóvenes menores de 30 años, se contratan ciertos seguros, o si se invierte en innovación tecnológica. La regulación establece diferentes tipos de deducciones que, una vez aplicadas, van a conseguir que el tipo de gravamen esté por debajo del 25% general.

Además, hay otras alternativas que, no implican una rebaja en el impuesto, pero sí permiten pagarlo más tarde. Es lo que ocurre con la compensación de pérdidas con respecto al ejercicio anterior, o el saneamiento de cuentas. 

Los impuestos de las pymes son obligaciones de las que no se puede huir. Pero, con un buen conocimiento de la normativa, se puede conseguir un interesante ahorro. ¿Te interesa contratar un seguro que te puedas deducir en tu negocio? ¡Te ayudamos a encontrarlo!

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